IMPERMEABILIZANTES

Protección duradera, confianza garantizada

Desarrollamos y fabricamos morteros impermeabilizantes de altas prestaciones diseñados para garantizar la protección eficaz y duradera de todo tipo de superficies frente al agua y la humedad. Nuestras soluciones están orientadas tanto a obra nueva como a rehabilitación, adaptándose a entornos exigentes como terrazas, balcones, cubiertas, depósitos, sótanos o zonas húmedas.

Envío a toda España

Puedes contactarnos y solicitar tu envío a cualquier parte de España, o visitarnos en cualquiera de nuestras sedes a lo largo de todo el territorio nacional.

Te mostramos el producto

Ven a cualquiera de nuestras sedes, te mostraremos por qué nuestro producto es el que estás buscando.

Equipo técnico

Contamos con equipo técnico que te dará las mejores soluciones adaptadas a tu obra. Contacta fácilmente con nuestros técnicos en cualquier momento.

NUESTROS IMPERMEABILIZANTES

Mortero impermeabilizante bicomponente (polvo mineral + látex) que forma una membrana continua, elástica y sin juntas capaz de absorber microfisuras de hasta 2mm. Su elevada deformabilidad lo convierte en la solución de referencia para balcones, terrazas, cubiertas, vasos de piscina y cualquier superficie sometida a movimientos o vibraciones.

Impermeabilizante monocomponente de acabado mineral rígido. Sella el poro del hormigón y detiene la humedad tanto en presión positiva (cara de empuje) como en presión negativa (cara contraria). Recomendado para muros de contención, sótanos, fosos de ascensor, aljibes y depósitos.

Versión ligeramente deformable que combina la sencillez del sistema en polvo con resinas especiales capaces de absorber microfisuras de 0,4mm. Ideal para cuartos de baño, fachadas revocadas, tabiques de ladrillo hueco y paramentos con pequeños cambios térmicos.

Preguntas frecuentes sobre impermeabilizantes

La elección del sistema depende del tipo de soporte y de las solicitaciones:

  • Impercret Dry es un mortero impermeabilizante rígido, indicado para soportes estables sin riesgo de fisuración.

  • Impercret Dry SF es un mortero semiflexible, capaz de absorber pequeñas deformaciones y presiones de agua más exigentes.

  • Impercret Flex es un sistema bicomponente flexible, especialmente recomendado cuando existen microfisuras, movimientos del soporte o aplicaciones bajo cerámica.
    Cada sistema responde a un nivel distinto de exigencia mecánica y deformabilidad.

Sí.
Los sistemas Impercret están diseñados para trabajar con presiones hidroestáticas positivas, y en algunos casos también negativas:

  • Impercret Dry soporta presiones positivas y negativas, aunque se recomienda aplicar por la cara positiva.

  • Impercret Dry SF e Impercret Flex resisten presiones de agua elevadas (hasta 7,5 atm), siendo adecuados para depósitos, piscinas, sótanos y fosos de ascensor.
    La correcta elección del sistema es clave para evitar desprendimientos en situaciones de presión negativa.

El soporte debe estar:

  • Sano, resistente y limpio, sin polvo, aceites, pinturas o partes mal adheridas.

  • Humedecido hasta saturación, evitando encharcamientos, especialmente en productos cementosos.

  • Con la rugosidad adecuada en soportes lisos o poco absorbentes, mediante medios mecánicos.
    Una preparación incorrecta puede comprometer la adherencia y la estanqueidad del sistema impermeabilizante.

De forma general:

  • Los sistemas Impercret se aplican en mínimo dos capas, cruzadas.

  • El espesor total recomendado suele estar entre 2 y 5 mm, aumentando en situaciones de presión de agua.

  • En Impercret Flex se recomienda aplicar 3 a 4 capas para asegurar continuidad, elasticidad y capacidad de puenteo de fisuras.
    Respetar capas y espesores es fundamental para lograr una impermeabilización duradera.

os tiempos dependen del sistema y de las condiciones ambientales:

  • La impermeabilización debe curar adecuadamente, evitando deshidrataciones rápidas.

  • La carga mecánica ligera suele permitirse tras 3–7 días.

  • La carga con presión de agua debe esperar normalmente entre 7 y 14 días, especialmente en depósitos o piscinas.
    Respetar estos plazos es clave para garantizar la estanqueidad y la durabilidad del sistema.